Christopher salió del baño con una toalla alrededor de su cintura y con el cabello húmedo. Se sentía agotado, cansado, y pensativo. Aunque los médicos le habían dicho que debía guardar reposo y no alterar su mente no dejaba de pensar en Mateo. Sin embargo, trataba de no desesperarse. No podía volver a tener una angina, si a él le pasaba algo. ¿Qué pasaría con Mateo? ¿Con sus hermosos trillizos? Cuando llegó a su habitación, Ryan estaba acostado en su cama de manera relajada mientras veía una se