Christopher, Alisson y Campbell salieron de Tentación como alma que lleva el diablo. Christopher no podía dejar de pensar en su hijo, en si había comido estos días, en si le habían leído su cuento todas las noches y si dormían con él cuando el miedo le ganaba por las noches. Su garganta parecía un camino de nudos y su corazón latía con desenfreno. Se subió en su automóvil con prisa seguido de Ryan y de su esposa y condujo hasta la delegación con rapidez. Tanto, que él camino hasta allá era de un
Naulis machado
¡Hoy habrá maratón!, (mi maratones son de 4 a 5 capitulos). Ryan es la luz de Christopher en medio de la tormenta.