Después de hacer lo que Julie me recomienda, tomo una ducha que apague la calentura que siento en mi cuerpo y que no pretende irse con nada. Me peino el cabello y me seco bien para luego volver a la habitación. Christopher no está en la cama, pero noto que la puerta que da al balcón está abierta. Camino hasta ahí, con el cabello escurriendo agua y lo encuentro sentado en una tumbona mirando hacia las estrellas. Tiene solo el boxer puesto y una vaso de whisky reposa en su mano derecha.
—Cielo —m