DOS SEMANAS DESPUÉS
Habían pasado dos semanas desde aquella tarde en el hospital. Dos semanas en las que el país entero no había dejado de hablar de la situación, de los ataques, del rescate, y del inesperado papel del presidente Leonardo Moratti, cuya imagen pública había explotado de popularidad.
Sin embargo, para él, cada día se sentía igual: pesado, silencioso, exhausto… y más vacío de lo que jamás admitiría.
Estaba sentado frente a su escritorio, en el despacho presidencial, con una monta