Cuando la puerta de la casa de Ashton se abrió, Emerson no esperó y empujó.
—¡¿Dónde demonios está Ashton?!
La empleada tembló ante la presencia de ese hombre magnánimo, apuntó al despacho, Emerson caminó hasta ahí.
Detrás de èl, Hank entró, parecía su sombra, supo que algo malo pasaba con Emerson, su deber era cuidarlo, eso haría siempre.
Emerson empujó la puerta, Ashton bebía desesperado, más cuando vio al hombre delante de èl, se asustó en serio, vio los ojos relampaguear de rabia en Emer