Mandy y Abby estaban en la cabaña, bebían café, mientras comían galletas.
—Estoy nerviosa —dijo Abby, y tocó el vientre—, sentía pequeños cólicos.
—¿Estás bien?
Abby dijo que sì.
—Estoy nerviosa, primero por todo lo que pasó y después porque bueno, no sé si el embarazo, es algo nuevo para mì.
Mandy sonriò.
—Si quieres la verdad, hay una parte del embarazo hermosa, y otra que asusta mucho, lo único que te dirè es que nunca es igual, con mi nuevo embarazo, no tengo síntomas, y con mi bebé, tenìa t