Epílogo.
Por Denver.
Hoy es un buen día, han pasado cinco años desde que nació nuestro hijo.
Observó a mi esposa a mi lado, sonrió, puedo recordar todo lo vivido hasta llegar aquí. Lo equivocado que estaba, alguna vez dije que estaba prohibido amarla, pero la verdad, incluso si fuera prohibido amarla, amaría a Abby màs y màs, ella es la mujer de mi vida, el amor que siempre he soñado y que mantendré en mi corazón hasta mi último día.
Soy un soñador, nadie puede cambiarme. Camino al cuarto de baño, me qui