Anya bajó a ver a Betty, cuando se encontraron la mujer se abalanzó a sus brazos, se echó a llorar, eso sorprendió a Anya.
—¡Betty! Dime, ¿Qué ha pasado?
Ella se alejó.
—Yo… le pedí el divorcio a Ashton.
—¡¿Qué?! —exclamó incrédula, nadie amaba a un hombre como Betty, besaba el suelo donde caminaba ese hombre, incluso si Anya le decía que èl era demasiado áspero.
—Me engañó, no, me destrozó, he caído al pozo de lo indigno, Anya, esperé demasiado de ese perdedor, y ahora estoy pagándolo.
—¿