— Diana ¿Puedes acercar esto a la Oficina Presidencial? — La mujer se da la vuelta y observa a la secretaria que tenía ante ella, no había razones para negarse así que acepto llevar los documentos.
Estaba a pocos metros de la oficina cuando una figura femenina apareció desde el lado opuesto del pasillo.
Margrot Stewart.
Era imposible no reconocerla.
Alta, estilizada, vestida con un abrigo claro de corte impecable, tacones finos que marcaban cada paso con seguridad. Su cabello rubio caía