La luz del amanecer caía sobre su rostro, acentuando la estructura de su mandíbula, la fuerza contenida en sus hombros, la autoridad natural que emanaba de su postura incluso en ese momento vulnerable.
—¿Tú?—su voz rompió el silencio, profunda, grave, pero cargada de un matiz que no lograba definir— ¿estás bien?
La pregunta, simple en apariencia, hizo que Diana tragara saliva con fuerza. Su corazón latía tan rápido que temía que él pudiera escucharlo. Levantó la mirada y vio que Jeremy la est