Cap. 116: El amor no tiene edad.
Cap. 34: Lo mejor que nos ha pasado.
Verónica respiró hondo y asintió. La enfermera le ayudó a recostarse mejor en la camilla y levantó suavemente la blusa, dejando al descubierto su abdomen.
El doctor aplicó el gel frío, lo que hizo que Verónica se estremeciera ligeramente, y luego colocó el transductor sobre su vientre. La pantalla del ecógrafo cobró vida, mostrando imágenes borrosas al principio, pero luego una pequeña figura comenzó a hacerse visible.
—Ahí está —dijo el doctor, señalando la