Cap. 125: El amor no tiene edad.
Cap. 43:¡No te rindas Benjamín!
La pediatra se giró hacia ellos con una mirada serena, pero profesional.
—Está estable, pero necesitamos llevarlo a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales. Sus pulmones todavía son inmaduros.
Verónica sintió que su corazón se rompía en dos.
—¿Es… grave? —preguntó con la voz temblorosa.
La doctora sonrió con suavidad, tratando de transmitir calma.
—No vamos a mentirles, es prematuro y necesitará vigilancia, pero es fuerte. Vamos a hacer todo lo posible para que crezca sano.
Verónica cerró los ojos y dejó escapar un sollozo silencioso.
Todo lo que quería era sostener a su bebé en brazos, besarlo, sentir su calor.
Pero no podía.
Alexander le acarició la mejilla y se inclinó sobre ella.
—Nuestro hijo es un luchador, amor. Igual que su madre.
Verónica soltó una risa entrecortada, sin poder contener el torrente de emociones.
—Yo nunca pensé que sería madre… —susurró, con las lágrimas corriendo por sus mejillas—. Y ahora tengo un hijo… y tengo miedo de qu