Cap. 124: El amor no tiene edad.
Cap. 42: ¡El bebé ya viene!
Verónica descendió lentamente las escaleras, con Stella y Emily a su lado. La luz del atardecer iluminaba el jardín, donde Alexander la esperaba nervioso.
El jardín estaba decorado con luces suaves y arreglos de flores.
Alexander esperaba al final del pasillo improvisado, con un traje elegante y la emoción brillando en sus ojos.
Verónica tomó aire y avanzó con pasos lentos.
Por Dios, qué pesadez.
Cada paso se sentía como si caminara con un costal de cemento encima, pero cuando vio la expresión de Alexander, todo lo demás desapareció.
Él estaba completamente conmovido.
Cuando finalmente llegó a su lado, él tomó su mano con delicadeza y le susurró:
—Eres la mujer más hermosa que he visto en mi vida.
Verónica le sonrió con ternura, aunque en su interior sentía que su vientre se endurecía de nuevo.
—Estoy enorme, pero gracias por el cumplido.
El juez comenzó la ceremonia, pero Verónica apenas podía concentrarse en las palabras.
Las punzadas en su abdomen se vo