Cap. 128: El amor no tiene edad.
Cap. 46: Juntos, felices, completos.
Después de varios días de adaptación, la casa volvió a la calma.
Eva y Stella se turnaban para ayudar con el bebé, Emily era una hermana mayor encantada con su nuevo rol, y Alexander y Verónica finalmente tuvieron un momento para ellos.
Una noche, cuando Benjamín dormía y la casa estaba en silencio, Alexander entró a su habitación con una bandeja.
—¿Qué es esto? —preguntó Verónica con una sonrisa.
—Nuestra primera cena solos desde que salimos del hospital.
Ella rio suavemente y se incorporó en la cama.
—Eres increíble.
Alexander le pasó un vaso de jugo y la observó en silencio.
—No lo soy. Tú eres la increíble.
Verónica se sonrojó.
—¿Por qué dices eso?
Alexander le tomó la mano y besó sus nudillos.
—Porque jamás imaginé que volvería a amar así. Después de Sofía, pensé que nunca podría sentir algo tan profundo otra vez.
Ella sintió un nudo en la garganta.
—Yo nunca imaginé ser madre. Nunca pensé que podría serlo.
Se miraron en silencio por un instant