El impacto del beso tuvo el efecto contrario al que la contadora deseaba provocar.
Austin, al sentir la presión de los labios de Elena, no experimentó absolutamente nada; no hubo deseo, ni adrenalina, ni curiosidad.
Con aquel beso forzado, el empresario logró darse cuenta con total claridad de que Harper era una mujer verdaderamente especial en su vida.
Comprendió en ese segundo que el efecto devastador, el calor incontrolable y la furia carnal que Harper lograba despertar en su cuerpo y su