Luego de recorrer personalmente todos los pasillos del piso de presidencia, las salas de juntas secundarias y los sanitarios de damas sin encontrar ni el más mínimo rastro de ella, la desesperación comenzó a ganar terreno en sus movimientos.
El contrato importaba, pero en ese momento la seguridad e integridad de Harper se había vuelto su única prioridad absoluta.
Como última y definitiva opción, Austin se dirigió a toda prisa al área central de seguridad de la torre, irrumpió en la sala de moni