Harper sentía como sus párpados estaban pesados, intentó moverse pero no lo podía conseguir, apenas pudo abrir los ojos, pero no lograba comprender donde se encontraba.
De fondo escuchaba sonidos, pero no lograba comprender las palabras, tampoco reconocía las voces, Harper luego de aquel golpe había quedado completamente desorientada.
Unos segundos después pudo comprender que aquellas voces se trataba de una discusión.
—Yo la traje hasta aquí, así que yo pongo las reglas —dijo el calvo.
—Olvíd