El silencio que siguió luego de la expulsión de Elena fue prolongado, Austin permaneció de pie junto a la puerta durante unos segundos.
Con esfuerzo buscó regular su propia respiración, intentando disipar la rabia que le provocaba haber tenido que presenciar semejante espectáculo en su propia oficina.
Con un movimiento pausado, se dio la vuelta y caminó hacia el sofá donde Harper intentaba recuperar el control de sus nervios, con las manos aún apretadas alrededor de la taza de té ya fría.
Aust