Las horas transcurrieron con una lentitud tortuosa, Harper estaba agotada, aún así no se rendía, permaneció inmóvil, con la mirada perdida en las puertas del quirófano. Cada vez que estas sonaban, su cuerpo se tensaba, esperando una noticia que decidiera su destino.Finalmente, la luz roja de Cirugía en curso se apagó, el doctor salió al pasillo, se retiró el gorro y la mascarilla con un gesto de cansancio extremo. Harper se puso en pie de un salto, con el corazón en la mano.—Doctor... ¿Cómo está ella?, por favor dígame que todo ha salido bien —habló Harper apenas con un hilo de voz que amenazaba con romper en llanto.El doctor esbozó una pequeña sonrisa, aunque sus ojos reflejaban el agotamiento de la cirugía.—Salió bien, la cirugía fue complicada, pero Sofía es fuerte, con un gran esfuerzo logramos estabilizarla y detener la hemorragia, ahora está en recuperación. Estará bien. »Pasará las próximas veinticuatro horas bajo observación estricta, pero ya puedes estar un poco más t
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