La humillación que Elena había sufrido en el piso de presidencia actuó como una bomba en su mente.
El hecho de recordar como el hombre que amaba había defendido y puesto a Harper por encima de ella hacía que todo su cuerpo se retorciera de coraje.
El trayecto en el que había sido sacada a la fuerza, escoltada por los guardias frente a las miradas de reproche y chisme de sus antiguos compañeros, la había dejado en un estado de trance violento.
Cuando las puertas de su apartamento se cerraron d