Harú recibió el mensaje de Andrea en su teléfono móvil, y una sonrisa se dibujó en su rostro, valió la pena todo el espectáculo mediático del aeropuerto.
— Ya tengo mi equipaje en orden. — decía el mensaje, haciendo referencia a Melisa. — Como lo pactamos, me iré en el avión privado de Richard. Tú y tu esposo deberán regresar en el avión privado de los Zhao.
Harú se levantó de su asiento y se dirigió a su esposo, Richard, que estaba sentado en un sofá, leyendo un libro.
— Cariño. — canturrio la