Los desayunos siempre le gustaron a la familia en general, era el único momento del día, donde todos estaban juntos, era su tradición más preciada, en un mundo de mafiosos, negocios, nada claros y la traición latente de incluso el empleado más leal, el desayuno era la forma de guardar un último recuerdo si las cosas se torcían, si alguno de ellos no regresaba ese día; sin embargo, en esta ocasión Renzo odio el desayuno, nunca había sido bueno para esperar, pues era un Bach, y como tal había sid