Salvatore Mancini.
Siento un calor corporal recorrer mi cuerpo y un ligero peso en un costado de mi cuerpo. Abro mis ojos lentamente y trato de adaptarme a la luz de la habitación. Relamo mis labios y froto mis ojos mientras sentía mi cuerpo por primera vez tan relajado.
Miro a la mesa de noche, donde el despertador marcaba las 10 de la mañana. Joder, era tarde. Estaba acostumbrado a levantarme a las siete de la mañana para así realizar mi debida rutina con calma, pero esta vez parecía ser to