Después del té con Lady Valeria de Armandelle, el palacio cambió o por lo menos su visión de el.
No de manera visible, no hubo escándalo, no rumores abiertos ni enfrentamientos.
Pero el aire… se volvió más denso.
Claramente no la querían allí, esas mujeres la veían como una amenaza, aunque ella aún no sabía el porqué.
Tampoco le interesaba, no quería ser enemiga de esas mujeres, solo quería tranquilidad. Y tanto ellas como Lyria querían lo mismo. Que ella no se case con el rey.
Dura