Porque puede hacerlo

No siento las piernas.

No siento los brazos.

Lo único que late, vivo y punzante, es la mejilla izquierda.

La bofetada todavía arde.

El carro avanza por las calles de Roma, pero para mí todo está borroso detrás del vidrio. Ni siquiera escucho a los guardias hablando entre ellos por la radio. Estoy encerrada en mi propia cabeza, sosteniendo el dolor con las uñas para que no se me desborde.

No voy a llorar.

No voy a llorar.

No voy a llorar.

Cuando al fin el vehículo se detiene frente a la mansión
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP