No iré…. Hoy
Gabriel
Cuando sus labios tocan los míos, mi mente se queda en blanco.
No es un beso calculado.
No es un beso que yo provoqué.
No es parte de ningún maldito plan.
Es desesperado. Torpe. Apresurado.
Una súplica hecha con la boca.
Ella se estira en puntas de pie, sus dedos aferrados a mi camisa, su respiración temblando contra mi boca mientras intenta impedir que avance hacia la puerta.
Y yo…
Yo debería apartarla.
Debería recordarle que vine a exigir respuestas.
Que estoy furioso.
Que quiero des