El aire en el Patio del León se había detenido. Miles de ojos estaban clavados en el estrado. El Rey Alfa, Sech, miraba a la figura inmaculada de Isis.
—Por esto, por un futuro fuerte y unido, por el bien de todos y por designio de nuestro destino, es para mí un inmenso honor y un privilegio presentarles, a la mujer que, a partir de hoy... —La voz de Sech se alzó, vibrante, extendiéndose por todo el patio—. ...reinará a mi lado. ¡Ascende, Isis, mi Luna y Reina de los Lobos!
La joven comenzó a s