La impotencia y la culpa estaban consumiendo a Adriano por dentro. Sus intentos de acercamiento habían sido rechazados con una frialdad que lo dejaba helado. Necesitaba algo más, un gesto mayor, una prueba irrefutable de que estaba del lado de Alexandra. Y para eso, necesitaba la verdad completa.
No podía enfrentarse a Sofia directamente; era una víbora que solo sabría mentir y manipular. Pero Victoria… Victoria era más débil. Más volátil. Y tenía un punto débil evidente: su orgullo y su posici