Capítulo 90
Laura puso la mesa con cuidado. Había preparado una cena sencilla, pero quería que Vicente se sintiera comodo.
Él salió de la habitación después de dormir a la bebé.
Cuando vio la mesa servida, se detuvo un momento, observando la escena.
—Esto se siente… bien —dijo, acercándose a ella—. A veces imagino cómo sería vivir siempre así. Contigo. Con la bebé.
Laura se puso nerviosa.
—Es solo comida —respondió, intentando no darle importancia pero para ella también la tenía.
Vicente se rió.
—Para mí significa mucho más que una comida.
Ella respiró hondo y se sentó frente a él.
—Quiero hablar contigo. —Lo miró con seriedad—. No quiero ser una carga, Vicente. Quiero trabajar. No puedo pasar el día aquí sin hacer nada, sintiendo que dependemos de ti.
Él frunció el ceño.
—Laura, yo voy a cuidar de ustedes. No tienes que preocuparte por eso.
—Pero quiero hacerlo —insistió ella—. Además… hablé con el abogado hoy. Lo del divorcio será más complicado de lo que pensamos. Alejandro quiere