CAPÍTULO 143
Camila le quitó el arma a Matías, Él estaba temblando, para el esto era una pesadilla.
—Matías, mírame —dijo ella con firmeza—. No vas a arruinar tu vida por un hombre como Santiago. Él no vale la pena. No vale ni un segundo de tu dolor. No vas a manchar tus manos por él. Eres mejor que eso. Mucho mejor.
Matías empezó a llorar como un niño pequeño, el dolor en su pecho no lo dejaba respirar
Cayó al suelo de rodillas, Camila lo abrazó fuerte, era su madre aunque no tuvieran la mis