Capítulo 91
Adriana salió de la oficina de Ernesto con el estómago revuelto por los nervios, La amenaza era clara, y ella sabía que tenía que actuar.
En el baño se mojo la cara, se miró al espejo y decidió que no podía quedarse quieta. Necesitaba a alguien que también tuviera algo que perder si Camila volvía con Luciano.
Pensó en Ronaldo.
Tomó un auto y fue a su casa. El guardia dudó en dejarla pasar, pero dijo que era urgente y que él la esperaba. Ronaldo apareció en la entrada muy molesto por verla wn sus casa
—¿Qué quieres? —preguntó, serio—. Te dije que no volvieras, no quiero problemas con mi novia.
—Solo quiero hablar —respondió ella—. Es rápido.
—Tienes treinta segundos.
—Es sobre Camila —le dijo de inmediato, sabía que con esto lo retendría en la conversación
Él no respondió, pero tampoco dejo de oirla
—Camila está cada vez más cerca de Luciano —dijo Adriana—. Se ven, hablan Si el recupera la memoria la vas a perder
Ronaldo negó con la cabeza.
—Camila solo quiere ayudarlo.