MAYA
El taxi avanza lentamente por la ciudad, embotellamiento matutino y sirenas a lo lejos. Aprieto mi abrigo alrededor de mí, y en mi vientre, un peso nuevo, no solo la fatiga del viaje, sino el secreto que crece, que ya reclama su espacio. El hijo de Samuel. El hijo que haré pasar por suyo… pero que Ezran creerá haber concebido por inseminación artificial. Un plan frágil, pero calculado.
Los carteles publicitarios parpadean con imágenes de Ezran en la plaza, la televisión y las redes sociale