Mundo ficciónIniciar sesiónLIDIA
El silencio de mi nuevo apartamento es el arma más cruel que Ézran ha podido darme. No es el ruido amortiguado de una celda, sino el vacío ensordecedor del olvido. Mi reputación es un pecio calcinado en el fondo del océano. Mi nombre, antaño murmurado con envidia, ya no se pronuncia más que con asco. Mi padre, arruinado por las consecuencias del escándalo, me ha repudiado. Soy un fantasma.
Pero un fantas







