El Presagio Escarlata y la Caída del Alfa
La tarde había caído sobre los bosques del norte, tiñendo el cielo de un rojo sangriento y ominoso, un presagio sombrío del caos por venir. Ava y Cael corrían entre árboles densos y ramas crujientes, sus cuerpos cubiertos de polvo, sudor y el agotamiento de la huida. Habían dejado atrás la cabaña, su pequeño refugio de paz que ahora parecía un sueño distante, y se dirigían con urgencia a un nuevo lugar que Cael había preparado con meticulosidad tras la