El informe fue una obra maestra de veneno académico. Clara, con su conocimiento profundo de la oncología y los protocolos quirúrgicos, redactó un documento de veinte páginas que destripaba, con fría precisión, cada uno de los "tratamientos alternativos" que la clínica de Samuel Corvalán promocionaba de forma velada. No acusaba directamente; solo presentaba datos, citaba estudios, contrastaba procedimientos estándar con las descripciones vagas y peligrosas de la web de la "Clínica del Buen Samar