Ziara llegó a la empresa con el pecho apretado, aún sintiendo el eco de lo que había pasado la noche anterior.
Yaniel la había defendido frente a los Moretti, sin dudar sin contenerse...sin miedo.
Un gesto que nadie en su vida había tenido con ella, pero la defensa había creado un problema aún mayor...los Moretti estaban furiosos, Sophia más que nadie, y los rumores se habían disparado en cuestión de horas.
Apenas entró a la oficina, pudo sentirlo, las miradas,los susurros,las especulaciones...