Ziara despertó con una sensación distinta,no
urgencia, no ansiedad, sino dirección.
No había tomado ninguna decisión concreta la noche anterior, pero algo se había acomodado dentro de ella, como cuando una puerta queda entornada y el aire empieza a circular, ya no estaba atrapada en la idea de quedarse ni empujada por la necesidad de volve estaba, por primera vez en mucho tiempo, eligiendo con calma.
Se levantó temprano y preparó café sin prisa mientras el agua hervía, revisó mentalmente su sem