Me dio un poco de pena pero me contuve, igual no podía confiar en él suponiendo que fuera cierto que había embarazado a mi hermana, cosa que no veía como iba a explicar, «¿qué dirá?—pensé—ella se cayó y accidentalmente aterrizó en mi verga» era lo único lógico, también podía culpar al alcohol lo cual no sería una excusa lo suficientemente buena para mí.
A veces sentía que lo odiaba pero realmente no era así, después de lo sucedido aún le guardaba un gran afecto y respeto por todos los años mar