Estuve en un estado de duermevela por varios días, mareada por la enfermedad y los golpes. Deseando morir, sintiendo que ya no tenía nada que hacer en un mundo tan cruento. Ya lo había perdido todo: desde la dignidad hasta a las personas que más amaba... A papá por ejemplo.
A pesar de que Joe era mi padre biológico y me había dado el 50% de su material genético yo no lo sentía del todo como una figura paterna, era alguien que aunque apreciaba aún me resultaba ajeno, intrascendente durante toda