Irene caminaba por los exuberantes jardines del palacio, su mente absorta en pensamientos tumultuosos sobre su relación con Publius Caesar. La brisa suave acariciaba su rostro mientras recordaba la última conversación que había tenido con Lucius, plagada de tensiones y secretos no dichos. Su corazón latía con fuerza, lleno de anhelos y temores, mientras se dirigía hacia la sección del palacio donde toda la familia de Publius Caesar se estaba quedando.
Al doblar una esquina, se topó con Publius