—¿Cómo puedes estar tan segura? —arremetió mientras se acercaba a ella. Arrinconándola contra la pared, haciendo que ella se asustara.
—Como su esposa, mi lealtad hacia Publius Caesar es un vínculo eterno e inquebrantable y en mi corazón arde la promesa de apoyarlo en cada batalla, no solo como su esposa, sino como su fiel seguidora —dictó con férrea determinación. Sin temer que él pudiese estrangularla debido a la ira—. Ahora, su señoría debería suplicar por que el emperador se recupere. No es