(Alexandra)
Me quedé sola en la habitación, el silencio era opresivo. La puerta se cerró detrás de Rodrigo, y el sonido fue como un golpe en mi corazón. Me sentí como si hubiera sido golpeada, como si todo mi mundo se hubiera derrumbado.
Me dejé caer en el sofá, mi cuerpo temblando de dolor y rabia. ¿Cómo había podido hacerme esto? ¿Cómo había podido engañarme de esta manera?.
Me sentí enferma, como si hubiera comido algo podrido. ¿Cómo había podido ser tan estúpida? ¿Cómo había podido creer en sus palabras?, fui ingenua al creer que sentía algo por mi.
Me levanté y comencé a caminar por la habitación, tratando de procesar lo que había pasado. Pero no podía sacudir la sensación de que había sido engañada, de que había sido utilizada.
De repente, me detuve en frente de la ventana y miré hacia afuera. El sol brillaba, pero para mí, todo era gris. Me sentí vacía, como si hubiera perdido algo que nunca había tenido.
¿Qué hago