Mundo ficciónIniciar sesiónAileen aceptó encontrarse con Leo al día siguiente, él, con su sonrisa de siempre, se ofreció a ir por ella a casa.
— Te paso trayendo ¿Sí? — dijo apoyando los codos en las rodillas, con la mirada fija en ella, pero Aileen negó con la cabeza al instante.
— No, mejor no







