Mundo ficciónIniciar sesiónEra ridículo, si uno lo pensaba bien. Una chica de falda corta y ballerinas de charol caminando con total tranquilidad por el sendero del bosque, escoltada por dos lobos que, incluso en cuatro patas, le sacaban una cabeza de altura, uno miel, majestuoso y suave en sus movimientos, el otro marrón con parches blancos, ofendido por haber sido llamado Vaca, pero aún fiel a su paso.







