Mundo ficciónIniciar sesiónAileen pasó sus dedos por las páginas sin enfocarse realmente, su mente iba y venía entre el poema y la rabia amarga que se le agolpaba en el pecho, hasta que escuchó su nombre.
— Aileen, por favor, lee el siguiente fragmento. — se aclaró la garganta, respiró hondo y leyó.
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