Mundo ficciónIniciar sesiónÉl la vio, lo vio todo, la mirada, la bandeja en las manos, el leve temblor de la quijada que Aileen no pudo ocultar del todo, pero no se acercó, no dijo nada y entonces ella dio media vuelta, se fue, a paso redoblado, el eco de sus zapatos resonó en los azulejos del pasillo mientras se dirigía al jardín por otra puerta, necesitaba aire, espacio, no quería testigos, no quería compasión ni e







