Mundo ficciónIniciar sesiónAileen salió del edificio con paso firme, todavía con el pecho apretado por lo que había visto, caminó directo hacia el estacionamiento, con la mirada clavada en el suelo y las llaves ya en la mano.
— ¡Aileen! — la llamó River desde una banca cercana, levantándose de golpe al verla pasar.







