Él había salido desde la escalera en forma de caracol que lo sacaba del segundo piso y recorrió la sala junto a sus dos lobos con pisadas lentas y duras hasta la puerta principal de la mansión. Alyssa lo siguió por la sala amplia de paredes blancas, hasta que lo vio girar la perilla. El inicio de un cielo oscuro se asomó por la puerta junto con una ráfaga de aire frío que Eros de inmediato cubrió con su cuerpo.
Entonces, Eros se giró hacia donde Alyssa estaba y le sonrió de medio lado, haciéndo