32.
Michael
Me despierto antes de que suene el despertador. No porque haya dormido bien, sino porque el cuerpo ya no recuerda cómo hacerlo. Me quedo unos segundos mirando el techo, repasando mentalmente el día que empieza, igual a los anteriores: hospital, trabajo, casa, silencios incómodos.
Pero algo es distinto.
Lo noto incluso antes de girar la cabeza.
Sara está despierta. Sentada en la cama, con la espalda apoyada en el respaldo, el pelo suelto, la mirada clara. Demasiado clara. Cuando se da cu