96.
MICHAEL
Un mes.
Treinta días desde que Raquel cerró los ojos y no volvió a abrirlos.
Al principio contaba las horas. Después conté los días. Ahora a veces tengo que detenerme a pensar cuánto tiempo ha pasado realmente, porque todo se mezcla en una rutina extraña que gira entre la UCI y neonatología. Si alguien me preguntara qué hice el martes pasado o el viernes anterior, no sabría responder. Todos los días se sienten iguales: largos, pesados, suspendidos en una espera que no termina.
Raquel s